Hemos encuestado a 550 socios de Reino Unido, Francia, Alemania y Norteamérica para averiguar qué les lleva a apuntarse a un gimnasio y qué les hace quedarse.
El entrenamiento es algo que se da por hecho. Lo que hace que la gente vuelva es cómo les hace sentir tu gimnasio: valorados, tenidos en cuenta y parte de algo auténtico. La comunidad no es un extra, es la razón por la que 7 de cada 10 socios se quedan.
El 63 % de los socios potenciales se pierden antes incluso de cruzar la puerta, no por el precio ni por la ubicación, sino porque los horarios no se adaptan a su estilo de vida. Una programación más inteligente llena más clases y convierte la curiosidad en un compromiso a largo plazo.
El 78 % de los socios busca rutinas que combinen ejercicio físico, recuperación y estilo de vida. Los masajes, la sauna y el bienestar tienen una gran demanda, y los socios están dispuestos a pagar por ellos. Los gimnasios que van más allá de las clases se convierten en lugares a los que la gente vuelve varias veces a la semana.