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SILO surgió de una simple observación: en París, la oferta existente no cubría una necesidad concreta, una práctica exigente, complementaria y, sobre todo, integrada en una experiencia más amplia que va más allá de la simple clase. Desde el principio, el proyecto se concibió como un espacio completo, prestando especial atención al diseño, los materiales y los detalles para respaldar un posicionamiento premium coherente.
En el corazón del concepto hay una decisión clave: integrar una cafetería en el estudio. No como un añadido de última hora, sino como un elemento central del espacio, diseñado para ampliar la experiencia, fomentar las relaciones y crear una comunidad verdaderamente dinámica.
Hablamos con Alix, cofundadora, sobre su trayectoria como emprendedora y sobre cómo ella y su equipo utilizaron bsport para impulsar el proyecto.
Antes de abrir, el equipo comparó varias opciones del mercado. Lo que marcó la diferencia no fue solo una lista de características. SILO buscaba una herramienta que permitiera un lanzamiento sin complicaciones y, sobre todo, una relación de trabajo fiable a largo plazo.
Durante la demostración, la plataforma parecía muy completa, pero hubo un aspecto que pesó mucho en la decisión: la calidad de la atención al cliente y la disponibilidad del servicio de asistencia. Para un estudio en fase de lanzamiento, poder avanzar con rapidez y contar con respuestas claras es una verdadera tranquilidad.
«Lo mejor de todo es la disponibilidad y la calidad de las interacciones».
Abrirun estudio no es solo cuestión de tener una buena idea. Tienes que entender la realidad local, las expectativas del barrio, sus costumbres y las alternativas que hay. Además, debes ser capaz de dar un giro, adaptarte y mantener la cabeza fría cuando las circunstancias sobre el terreno te obliguen a cambiar de rumbo o de prioridades.
SILO implementó bsport aproximadamente un mes antes de la inauguración, con un objetivo claro: no tener que improvisar lo básico a última hora. Esta preparación ayudó a estructurar la organización antes de que llegara el flujo real de clientes y permitió que las ventas comenzaran en el momento adecuado.
En concreto, SILO abrió el plazo de inscripción unas dos semanas antes del lanzamiento oficial, siguiendo una estrategia de lanzamiento gradual en lugar de una puesta en marcha de última hora.
Durante la fase inicial, las decisiones se suceden una tras otra y los imprevistos son constantes. En este contexto, SILO valora una cosa por encima de todo: poder avanzar contando con un punto de contacto disponible y una comunicación eficaz. Esto no es solo una ventaja, sino que es esencial para mantener la claridad operativa y garantizar la mejor experiencia posible para los miembros desde el primer día.
La demostración fue convincente, pero lo que realmente nos decidió fue la calidad de la comunicación con el servicio de asistencia.
SILO está creando una marca de alta gama y sabe que la coherencia es tan importante como el producto. El reto no consiste solo en «llenar la agenda», sino en garantizar una experiencia fluida desde la primera compra hasta cada visita posterior.
Gracias a bsport, el equipo puede gestionar tanto las clases como los pedidos de la cafetería con una estructura sencilla y clara. La programación, el acceso a los recursos y el seguimiento de las ventas están centralizados, lo que permite al equipo centrarse en dar la bienvenida a los socios y ofrecer un servicio de alta calidad.
Desde el principio, SILO tuvo que formar un equipo de entre 5 y 6 entrenadores a tiempo completo. Hoy en día, cuentan con 9. En un gimnasio de lujo, la calidad de la enseñanza es fundamental, pero también depende de que la organización entre bastidores funcione a la perfección.
Una planificación clara, un acceso simplificado para los entrenadores, una herramienta de sustitución y visibilidad sobre sus clases: la plataforma permitió al equipo organizarse sin complicar las operaciones diarias. La incorporación de nuevos instructores y personal se llevó a cabo rápidamente.
A medida que el equipo crece, la estructura debe seguir siendo sencilla. Eso es lo que permite que la experiencia de los miembros se mantenga constante.
La puesta en marcha fue muy sencilla, lo que facilitó las tareas diarias del equipo.
SILO ya tiene la mirada puesta en el futuro: seguir desarrollando su marca y su comunidad. El objetivo está claro: crear un proyecto duradero en el barrio y convertir el estudio en un auténtico centro de actividad.
Si quieres organizar tu lanzamiento, optimizar tus operaciones diarias y garantizar una buena experiencia a tus socios desde el primer día, reserva una demostración de bsport y descubre cómo podemos ayudarte a crecer con más consistencia y menos complicaciones.